Pan Latino nació como nacen las panaderías de barrio: con un horno, dos manos y la costumbre de madrugar. Desde entonces amasamos aquí mismo, todos los días, antes de que salga el sol.
No traemos el pan congelado de otra parte ni lo recalentamos. El buñuelo que usted se come a las siete de la mañana se hizo esa misma mañana, y por eso sabe como sabe.
Somos de las panaderías donde el tinto se toma de pie en la barra, donde el desayuno se sirve caliente y donde al cliente se le conoce por el nombre. Eso es lo que hacemos bien, y no pensamos cambiarlo.
- Horneado del día Todo sale del horno la misma mañana en que se vende. Lo que sobra no vuelve al mostrador.
- Receta de casa La changua, el caldo y los tamales se hacen como en casa, sin atajos ni mezclas industriales.
- Precio de barrio Desayuno completo y caliente, al precio de una panadería de esquina.